El 28 de Febrero, junto a la Tercera Edad


La celebración del Día de Andalucía en Cañada Rosal tuvo a la 3ª Edad como indiscutible protagonista, por medio de la organización del tradicional almuerzo-homenaje, llevado a cabo en el Salón de Usos Múltiples municipal

Un año más, Cañada Rosal evidencia que no omite de dónde proviene, de aquellas raíces que lucharon para hacer posible lo que hoy disfrutamos. Y es que, ‘un pueblo que olvida su historia está condenado a repetirla’, como decía Nicolás Avellaneda. Parece un tanto complicado que alguien crezca y se desarrolle sin recibir o tomar aprendizaje de parte de los mayores, quienes constituyen una fuente inagotable de sabiduría y conocimiento, de la que hay que empaparse si no queremos incurrir en errores anteriores, en traspiés pasados.

En esta dirección, la Delegaciones de Servicios Sociales y Cultura, del Ayuntamiento de Cañada Rosal, no fallaron a su cita anual con la población local de mayor edad, siendo ésta comprendida dentro de los límites de ser habitantes empadronados y residentes en Cañada Rosal y tener de 60 años en adelante. La respuesta al almuerzo-homenaje andaluz, en cuanto a participación, fue extraordinaria, ya que se contabilizaron algo más de 400 asistentes.

En el interior del Salón Multiusos, especialmente engalanado para la ocasión, con el verde y el blanco adornando hasta el último rincón del inmueble municipal, el desarrollo de la actividad dio comienzo más allá de las 13:30 horas del pasado domingo 28 de febrero, aunque los primeros participantes fueron llegando con un amplio margen de adelanto.

La jornada dominical andaluza, con los protagonistas del día disfrutando de la comida, contó con la actuación de las bailadoras locales Ana Lozada e Inma Ocaña junto a las jóvenes Elena Rojas e Irene Calderón, obsequiadas al término de la misma con un ramo de flores en agradecimiento por su participación desinteresada en el acto. De igual forma, una orquesta de sevillanas y rumbas intervino, en varias ocasiones, para hacer más llevadera y alegre la tarde.

En el epílogo del día, el alcalde Rodrigo Rodríguez, junto al resto de la corporación municipal, que además estrenaba su condición de regidor en una cita de envergadura, destacaba la labor del colectivo social homenajeado para hacer de la Andalucía actual una tierra “de derechos, de libertades, de igualdad de oportunidades”. Para el alcalde más joven del sur de España (y para el resto de su gobierno, como puntualizó), “es una prioridad constante velar por el bienestar de nuestros mayores”, en concordancia a las palabras de José Antonio Muñoz “Lilo”, concejal de Servicios Sociales y 3ª Edad.

Sendos tributos de contrapuesta índole

Como nota emotiva, es digno de mención el minuto de silencio que se guardó en la memoria de Yolanda Marín, trabajadora municipal tristemente fallecida hace apenas un mes. La muchedumbre reunida en el recinto municipal se convirtió en un clamor sepulcral y respetuoso, que se rompió con la interpretación del himno de Andalucía, con las pequeñas banderas verdiblancas, realizadas por los usuarios de la Residencia de Ancianos San Joaquín, inundando el Salón Multiusos.

Igualmente, cabe destacar el afectivo homenaje que se tributó Antonio Delis, en agradecimiento a su constancia y empeño en cubrir, a lo largo de su vida al pie de los fogones, un sinfín de eventos que requieren de su buen gusto por la cocina. Delis, como es conocido por todos, fue agasajado con una pintura de Laovo Cande, así como su señora Puri recibió un ramo de flores, mostró su emoción y satisfacción por tan inesperada sorpresa.

Como guinda final al 28F en territorio carrosaleño, tuvieron lugar varias rifas entre todos los inscritos en el almuerzo-homenaje: un canasto de huevos pintados y una cesta de aceites originarios de diversas regiones andaluzas.

Así pues, esta es la crónica de lo que aconteció el pasado Día de Andalucía, una fecha marcada en la que Cañada Rosal cumple año tras año con la tradición de rendir homenaje al papel de su población más adulta, que hay que cuidar como oro en paño; amén de aprender de ella y que puede servir de inmesa ayuda siempre que necesitemos de los recursos que aglutina. Para terminar, es de recibo poner en valor el trabajo generoso del grupo de voluntarios, del cual se precisa para ejecutar esta actividad, que no cobraría realidad sin esta aportación.