José María Canales Rúger defiende su TFG sobre Nuevas Poblaciones


El joven carrosaleño, estudiante de Historia en la Universidad de Sevilla, ha culminado su andadura universitaria en esta rama con su Trabajo Fin de Grado, que expuso en la Facultad de Geografía e Historia de la US a finales de septiembre

Siempre supone un motivo de orgullo que alguien se sienta motivado por conocer detalladamente de dónde proceden sus antepasados. José María, vecino de Cañada Rosal de 22 años de edad, desde hace un tiempo tuvo claro hacia donde quería dirigir sus estudios, obtener el Grado en Historia era el objetivo principal que tenía marcado desde que comenzara su periplo en la Universidad de Sevilla; aunque en un primer momento le atraía el mundo de la arqueología, pero durante la carrera sintió más predilección por la Historia Moderna.

La Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Sevilla, emplazada en la antigua Real Fábrica de Tabacos de la capital hispalense, acogió el pasado miércoles 23 de septiembre el acto de defensa del Trabajo Fin de Grado del alumno Canales Rúger. La investigación, titulada “El mal gobierno en una sociedad modelo. Corrupción y desórdenes sociales en las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía (1767-1808)”, recibió los elogios del tribunal que la evaluó; siendo merecedora de la calificación de sobresaliente.

Sobre las Nuevas Poblaciones...

Como descendiente de varios de aquellos colonos centroeuropeos que se asentaron en el quinto departamento de La Luisiana, Canales Rúger se sintió atraído por el origen y devenir de las Nuevas Poblaciones; canalizando sus inquietudes en un trabajo que a la par que le ha permitido alcanzar el Grado en Historia, ha posibilitado que pueda realizar un análisis acerca de las disfunciones que se dieron en las referidas colonias como consecuencia de un sistema de gobierno excesivamente paternalista y sin muchos mecanismos de control de las acciones de sus gobernantes; un sistema que se mantuvo sin cambios durante siete décadas por el propio interés de la administración en que nada cambiase.

En cuanto al tema de su TFG, se centra en un aspecto poco estudiado hasta que Adofo Hamer investigó hace algunos años (resultado de ello se publicó en 2009 un libro: La Intendencia de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena y Andalucía (1784-1835). Gobierno y administración de un territorio foral a fines de la Edad Moderna). Las Nuevas Poblaciones se crearon con un sistema de gobierno, detallado en el Fuero de 1767, que daba amplias competencias al superintendente para que pudiera crearlas y ponerlas en marcha sin demasiados inconvenientes. Este primer superintendente fue Pablo de Olavide. Una vez establecidas, este sistema de gobierno tan paternalista daría paso a otro con organismos colegiados (concejos, modo de denominar a los ayuntamientos actuales en el siglo XVIII, compuestos por intendente, síndicos personeros y diputados del común). Pero esto nunca sucedió. Durante siete décadas el régimen foral permaneció casi sin modificación en sus sistemas de gobierno y administración, algo que fue aprovechado por algunos de esos gobernantes y personal de administración para beneficiarse personalmente. Unas prácticas irregulares que acabarían afectando al propio progreso de las Nuevas Poblaciones, que se crearon como una sociedad agraria modelo en la que no estuvieran presentes todos los elementos que lastraban la sociedad de Época Moderna (en las nuevas colonias estaban prohibidos los mayorazgos, sus vecinos eran medianos propietarios, el clero era solo secular y estaba pagado por el Estado, el diezmo se pagaba al rey y no a la Iglesia, etc.).

Jose María, un alumno ejemplar y diferente

De esta forma, con esta profunda investigación sobre, al fin y al cabo, sus orígenes, Jose María da por finalizada de manera sobresaliente, como la propia nota del trabajo indica, su período universitario. El hecho de haber leído los trabajos de José Antonio Filter, cronista de Cañada Rosal, alguna investigación de Adolfo Hamer y también por el circunstancia innegable de descender de colonos centroeuropeos (tanto por rasgos físicos, alto, ojos azules y rubio; como por tener en su genealogía apellidos como Rúger o Duvisón), hicieron que despertara en él la curiosidad por saber más sobre la historia de su pueblo y de su propia familia.

Desde LocalPaper Cañada Rosal nos congratulamos por este éxito, de uno de nuestros carrosaleños, una de esas personas que dejan el nombre de Cañada Rosal en un lugar privilegiado, y le deseamos la mayor de las suertes en su futuro. De igual forma, esta información no hubiera sido posible sin la implicación altruista de Adolfo Hamer, profesor en la Universidad de Loyola, al que no podemos más que agradecer públicamente su oportunismo y ganas de ayudar con el periodismo local que se lleva a cabo en este medio.