Celebración de la 1ª Fiesta de la Solidaridad


El Salón Multiusos de Cañada Rosal fue el lugar en el que tuvo lugar la celebración de la 1ª Fiesta de la Solidaridad, organizada por Cáritas y que contó con un gran número de colaboradores voluntarios

Una buena forma de encabezar esta información puede ser la siguiente cita: “No es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita”. Y en Cañada Rosal se puede presumir de ser rico en ayudar a los demás y hacer una labor social constante. El pasado domingo 16 de noviembre, el Salón de Usos Múltiples de Cañada Rosal acogía la 1ª Fiesta de la Solidaridad con una gran oferta para todos los niveles de edad, satisfaciendo tanto a los más pequeños como a los adultos.

El evento dio comienzo a las 12 horas del mediodía y se prolongó hasta que los visitantes decidieron marcharse. A lo largo de la jornada, la organización dispuso de servicio de bar –con arroz y montaditos, entre otros-, chocolate con churros para la merienda, amén de combinados, dulces y café. Conforme los más adultos se acercaban a demandar sus apetencias a la barra, los niños disfrutaban en una zona acotada para castillos hinchables y actividades infantiles, por las que el empresario local Santi cobró un precio módico.

Asimismo, en la zona de escenario se habilitó un área de karaoke en el que las canciones de los 70, 80 y 90 serían protagonistas para el gentío allí presente, siendo el equipo de sonido ofrecido sin ningún coste adicional por Navarrete. El karaoke siempre es algo atrayente para los más desvergonzados del lugar. Tuvo lugar una rifa de una cesta de Navidad obsequiada por la AMPA del IES Cañada Rosal con motivo de la ocasión. Incluso, el chocolate con churros fue elaborado por las mujeres participantes en el taller de manualidades solidarias. Igualmente, Cáritas Parroquial pone a disposición de todo aquel que lo tome a bien el número 14636 para el próximo Sorteo Extraordinario de Navidad, que se podrá adquirir en diversos establecimientos de la localidad. A fin de todo, la recaudación registrada a lo largo del día en todos los puestos fue a parar íntegramente a la asociación de Cáritas Parroquial de Cañada Rosal.

Cabe rescatar que todos los empleados que se dieron cita para en el evento, lo hicieron de manera altruista, desde cocineros hasta camareros pasando por el DJ (Disc jockey o pinchadiscos). La multitud de calidad humana reunida hizo posible tal baño de fraternidad, demostrándose de nuevo que el pueblo de Cañada no tiene techo y cuando se trata de apoyar causas solidarias es una piña y no hay quien se le acerque.